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Su nombre es Radio Data System (RDS), y los oyentes europeos están acostumbrados a ella. Es la tecnología que permite ofrecer mensajes de texto complementarios a las emisiones radiofónicas, y ahora que en Estados Unidos la radio digital vía satélite parece traer aires de novedad, muchas compañías radiofónicas se han acordado del viejo RDS para lograr otra forma de interactividad con oyentes y anunciantes, abriendo de paso nuevas puertas para la entrada de beneficios.
La tecnología conocida como Radio Data System (RDS) se usa de forma generalizada en Europa desde la década de 1980, pero es ahora cuando algunas empresas radiofónicas estadounidenses, que han dejado dormir el RDS durante al menos una década, quieren dar un nuevo impulso a la posibilidad de combinar los mensajes de texto con la programación habitual de radio.
Esto, evidentemente, no es radio digital vía satélite, pero a un número creciente de ejecutivos de las compañías radiofónicas y a sus oyentes les suena mejor este sistema que permite recibir una cantidad notable de información escrita que completa las retransmisiones y otorga nuevas posibilidades de interactividad y abre nuevas vías de ingresos.
También los anunciantes parecen estar en sintonía con este tipo de iniciativas. Algunas grandes compañías radiofónicas, como Clear Channel Communications o Infinity Broadcasting ya han equipado varias estaciones con la tecnología que permite transmitir información escrita y, por supuesto, publicidad, como complemento a la programación sonora.
En el caso de Clear Channel Communications, que posee 1.200 emisoras en Estados Unidos, 192 estaciones ya están equipadas con RDS para operar con esta tecnología en los 50 principales mercados radiofónicos de aquel país.
Otras compañías, como Entercom, utilizan las posibilidades del RDS en 60 de las cien emisoras que operan a escala nacional. E Infinity Broadcasting, Cumulus Media y otros competidores menores se han unido a esta combinación de texto y radio.
Como en el caso de la radio digital vía satélite, la industria automovilística tiene bastante que decir en el desarrollo de estas tecnologías, no en vano el automóvil es el lugar en el que más se escucha la radio.
La respuesta al RDS por parte de los fabricantes de coches es muy positiva, y esta tecnología viene instalada en todos los modelos de Lexus, BMW, Ford, Chrysler y Toyota. General Motors estima que la mitad de los autos que envía a los concesionarios van equipados con radios que incluyen el sistema RDS.
Los contenidos pioneros en los mensajes de texto son de momento informaciones adicionales sobre las canciones que se programan, información meteorológica y contenidos complementarios a las retransmisiones deportivas, así como información económica del tipo de cotizaciones bursátiles.
En Europa, la tecnología RDS se utiliza ampliamente para transmitir información sobre el tráfico y permite a los conductores-oyentes evitar los atascos o, al menos, llegar convenientemente informados a éstos.
Allen Hartle, Presidente de Radio Experience, que trabaja con Entercom en la adaptación de la tecnología RDS, explicaba la semana pasada en The New York Times que le ha costado una década convencer a muchos ejecutivos de la industria radiofónica y a los directivos de su emisora del valor añadido que supone la información complementaria escrita, que ahora muchos ven como un nuevo canal para los anunciantes.
Como siempre, los críticos a este tipo de estrategias tienen ya preparados sus argumentos. Por un lado están los que amenazan con un bombardeo masivo publicitario, que no hará sino incrementar el hastío de los usuarios y, por tanto, la eficacia de los mensajes.
Otros aseguran que este tipo de tecnologías son un nuevo y peligroso elemento de distracción para los conductores, por lo que las restricciones y normativas de las autoridades de Tráfico puede caer como una losa sobre las expectativas de este incipiente negocio.
Mediabriefing.
7 de enero de 2004.
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