|
Los diarios han sido siempre enormemente reticentes a pasar por alto el núcleo fundamental de su producto impreso y rara vez se han ofrecido anuncios clasificados sólo en las versiones electrónicas de los periódicos, porque el miedo a las pérdidas siempre es mucho mayor que las posibilidades de experimentar nuevas vías de ingreso.
Ahora las cosas cambian, parece que un número creciente de diarios se anima a probar una estrategia de anuncios clasificados que sólo se insertan en la versión electrónica del periódico.
En los comienzos de Internet, los clasificados se convirtieron en caballo de batalla para el negocio de los diarios que iniciaban la aventura online. Las compañías de periódicos empezaron a temer lo peor ante la llegada de advenedizos que amenazaban con llevarse a la Red una fuente de ingresos fundamental y tradicional de la prensa escrita.
Así nacieron algunas alianzas entre compañías tradicionales que hicieron fuerza para combatir a los recién llegados.
Lo cierto es que la industria de periódicos no ha visto con buenos ojos desplazar los clasificados del papel a la Red. Pero algo está cambiando, y cada vez más periódicos se preocupan de los clasificados online, sobre todo de los de ofertas de empleo, para prevenir la posibilidad de que los lectores asiduos a estos servicios deserten y se conviertan en usuarios fieles de otros proveedores online de esta clase de contenidos, un negocio que se valora en 6.000 millones de dólares al año sólo en Estados Unidos, y que las compañías de periódicos no están dispuestas a dejar escapar.
La novedad de toda esta preocupación que parece lógica se revela en un estudio realizado por la compañía de investigación de medios en la Red Corzen, que indica que el 49% de los 250 principales diarios de Estados Unidos ofrece ahora anuncios clasificados que sólo se insertan en la versión electrónica del periódico, lo que supone un incremento del 32% respecto de 2002.
Este incremento se atribuye a factores económicos que nada tienen que ver con Internet o con la competencia que existe con proveedores online como Yahoo HotJobs, Monster.com, o CareerBuilder.com que, por cierto, es propiedad de Gannett, Tribune Company y Knight Ridder.
El estudio de Corzen muestra otra novedad: antes eran fundamentalmente los grandes diarios de las principales áreas metropolitanas los que se atrevían a probar esa estrategia basada en la Red, mientras que ahora también los pequeños diarios locales adoptan este proceder.
El precio medio que los diarios norteamericanos cobran por un anuncio sólo en Internet durante 30 días se cifra en unos 196 euros, una cifra comparable a la que cobran los principales sitios web nacionales dedicados a este tipo de anuncios: la tarifa de CareerBuilder es de unos 200 euros por un anuncio de oferta de empleo durante un mes; Yahoo HotJobs cobra 275 euros y Monster 305 por 60 días online.
Mediabriefing.
|