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A excepción de Terra, que sigue sumida en una profunda crisis, el resto de grupos europeos de Internet, como Tiscali, T-Online y Wanadoo, han superado con nota el ejercicio 2002 al conseguir por primera vez un resultado bruto positivo. La compañía francesa Wanadoo ha sido la primera en alcanzar ganancias netas.
Los resultados de los principales portales europeos en 2002 han supuesto un respiro para el negocio de Internet, cuestionado en los dos últimos años por las pérdidas millonarias que acumulaban estas compañías, fruto de los excesos cometidos durante la fiebre puntocom.
A excepción de Terra, que obtuvo un resultado bruto de explotación negativo de 120 millones de euros y unas pérdidas netas de 2.009 millones de euros en 2002, el resto de los grandes jugadores europeos, como Tiscali, T-Online y Wanadoo lograron por primera vez resultado operativo positivo en 2002.
Mientras que el portal italiano Tiscali obtuvo un beneficio antes de impuestos, intereses y amortizaciones (ebitda) de un millón de euros, T-Online logró un resultado operativo positivo de 103 millones de euros y Wanadoo de noventa millones de euros.
Además, la filial de Internet de France Telecom (Wanadoo)– consiguió unos beneficios netos de treinta millones de euros en 2002.
Wanadoo se ha convertido en la primera compañía de Internet en Europa que gana dinero.
La relativa buena marcha de los negocios de los portales pone de manifiesto que estas compañías han sabido adaptarse a la actual situación del mercado de Internet. Los grandes portales han superado la época en la que la cuenta de resultados no importaba y en la que había que captar clientes a toda costa y han pasado a una situación en la que lo relevante es la gestión tradicional y el control de costes.
Se trata de un cambio que ha tenido un reflejo inmediato en el modelo de negocio de estas compañías. Cuando los portales de Internet empezaron a dar sus primeros pasos, centraron todos sus esfuerzos en ofrecer acceso gratuito a Internet. El objetivo era claro: había que captar el mayor número posible de clientes que, aunque no generaban ingresos porque se les ofrecía acceso gratuito, suponían un gancho importante para atraer ingresos publicitarios.
En ese momento se pensaba que la publicidad en Internet iba a experimentar crecimientos espectaculares y que se iba a convertir en la principal fuente de ingresos de estos portales, seguida del comercio electrónico y, por último, del acceso. Sin embargo, las expectativas no se cumplieron. El lento despegue de la publicidad en Internet, unido a la crisis del sector, que se llevó por delante a una gran cantidad de compañías, puso en entredicho el modelo de negocio de las empresas del sector.
Ante esta situación, a los portales no les quedó más remedio que reinventarse para lograr sobrevivir. La respuesta a sus problemas llegó de la mano del acceso a Internet de pago. De esta forma, las compañías empezaron a ofrecer primero tarifas planas, que permitían navegar por Internet a través de la red telefónica básica, y después ofertas de ADSL.
Esta tecnología, que permite navegar por Internet a alta velocidad se ha convertido en la actual gallina de los huevos de oro para los portales, por los elevados márgenes de beneficio que dejan.
Las compañías han volcado todos sus esfuerzos comerciales en esta tecnología, que ha sido, en gran parte, la responsable de los buenos resultados obtenidos por la mayoría de las empresas en 2002.
En el caso de T-Online, la compañía cerró el año con 2,8 millones de clientes de ADSL, un 23 por ciento más que en 2001. Tiscali consiguió 214.000 suscriptores de esta tecnología, un 229 por ciento más; Wanadoo, 1,37 millones frente a los 545.000 de 2001; y Terra cerró el año con 378.000 clientes de ADSL en todo el mundo, un 62 por ciento más que en 2001.
A pesar del espectacular crecimiento de Terra en abonados de ADSL, la filial de Telefónica sigue sumida en una grave crisis. Los analistas consideran que esto tiene mucho que ver con el hecho de que Terra esté compitiendo en el negocio de ADSL con su matriz Telefónica. Es una estrategia completamente distinta a la de Wanadoo, de France Telecom, y T-Online, de Deutsche Telekom. Estos portales comercializan en exclusiva el ADSL sin competir con sus matrices.
Para Felipe Mesía, Analista de Selftrade, "otro de los aspectos que van en contra de Terra es el hecho de que no tenga integrado el negocio de los directorios como sí sucede en el caso de otras compañías, como Wanadoo. Esto es importante teniendo en cuenta que el negocio de las páginas amarillas supone una gran fuente de ingresos".
Mesía añade que "mientras que el resto de portales están centrados en Europa, que es un mercado más estable, Terra se ha focalizado en Latinoamérica y esto le ha perjudicado por la crisis de la región".
Telcommunity.
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